Galicia, tierra de tradiciones arraigadas y paisajes impresionantes, ha experimentado un crecimiento económico notorio en diversas industrias. Sin embargo, a pesar de este progreso, surge un desafío crucial que afecta directamente al sector de transporte y logística: el acceso a suelo industrial a precios asequibles.
Galicia ha emergido como un centro económico intenso en España, atrayendo inversiones y contribuyendo significativamente al desarrollo regional. Sin embargo, este crecimiento ha traído consigo un problema que impacta directamente a industrias esenciales como el transporte y la logística: la escasez de suelo industrial a precios razonables.

La demanda de suelo industrial supera el medio millón de metros cuadrados. Las empresas exprimen al máximo la búsqueda de terreno entre propietarios que tienen superficie sin obrar a pesar de sus prohibitivos precios, pero ¿qué implicaciones surgen para el sector?
El crecimiento natural de las empresas de transporte y logística a menudo implica la expansión de sus instalaciones y flotas. La dificultad para adquirir suelo industrial a precios razonables limita estas expansiones, afectando la capacidad de las empresas para satisfacer la creciente demanda y explorar nuevas oportunidades de negocio.
La ubicación estratégica es esencial en el sector de transporte y logística. Las empresas buscan establecer centros de distribución eficientes que minimicen los costos de transporte y optimicen las rutas. La falta de acceso a suelo industrial en ubicaciones estratégicas impone desafíos logísticos, aumentando los tiempos de entrega y los costos asociados.
La falta de superficie o terrenos empresariales, su elevado precio, el papeleo y la falta de acceso rápido a todas las vías de comunicación posibles provoca una fuga de proyectos a otros territorios como es el caso de algunas empresas a polígonos vecinos o yéndose a otros territorios, por ejemplo, al norte de Portugal, donde los precios son más competitivos.
El desafío del acceso a suelo industrial a precios asequibles en Galicia exige una atención inmediata y acciones concertadas. Algunas de las soluciones posibles son las siguientes:
Una solución efectiva podría ser fomentar la colaboración entre el sector público y privado. La implementación de políticas que promuevan la disponibilidad de suelo industrial a precios razonables y la simplificación de trámites burocráticos puede facilitar el acceso de las empresas de transporte y logística a ubicaciones estratégicas.
El gobierno podría considerar la implementación de incentivos y subvenciones para las empresas que buscan establecerse en áreas designadas y polígonos industriales. Esto no solo estimularía la inversión en esas regiones, sino que también ayudaría a equilibrar la oferta y la demanda.
Las empresas pueden explorar estrategias de optimización del espacio, como compartir instalaciones logísticas o implementar tecnologías avanzadas para maximizar la eficiencia en sus operaciones existentes. Esto puede ayudar a mitigar la necesidad inmediata de grandes extensiones de suelo.
Racionalización de los procedimientos administrativos aplicables y la eliminación de las cargas administrativas innecesarias o accesorias vinculadas a ellos.
Actualmente ya se están tomando una serie de medidas para impulsar el aumento de suelo industrial de calidad y ajustado a la demanda accesible mediante distintas fórmulas y acorde con los planes territoriales, los condicionamientos logísticos y la demanda en cada territorio, con especial atención a las áreas transfronterizas con Portugal.

En particular, en el caso de la provincia de A Coruña se está trabajando en la dotación de nuevo suelo empresarial en los parques de Morás (Arteixo), Bértoa (Carballo), A Sionlla (Santiago de Compostela), Coristanco y Santa Comba.
Además, la vicepresidenta segunda y consejera de Medio Ambiente, Territorio y Vivienda presentaba el 30 de octubre en la Cámara las cuentas de su departamento para 2024, con 514,8 M. El presupuesto destinado a consolidar Galicia como un territorio atractivo para el asentamiento de empresas y la expansión de las ya existentes crece hasta los 40,5 millones de euros, casi un 15% más que en las cuentas de 2023.
Esta cuantía permitirá ejecutar actuaciones en 22 parques empresariales, destacando las inversiones en las Gándaras (8,1 M€), San Cibrao das Viñas (4,5 M€), Plisan (3,9 M€), Morás (3,2 M€) y Lalín (3 M€).
También se mantendrán las bonificaciones y el esfuerzo por consolidar el papel de la Xunta, a través de la empresa pública Xestur (Xestión do Solo de Galicia) y del Instituto Galego da Vivienda e Solo (IGVS), como el mayor promotor de suelo industrial de Galicia y el único que aplica rebajas de hasta el 50% sobre el precio de venta de todo su suelo, con un balance de más de 3 millones de metros cuadrados adjudicados con bonificaciones aplicadas por importe de más de 86 M€.
Bajo el aspecto económico y financiero, el desarrollo de este suelo resulta de vital importancia para atraer proyectos empresariales a esta Comunidad Autónoma y permitir así la fijación de un ámbito de materialización productiva de recursos ya existentes. Se trata pues de un reto de futuro en que el crecimiento productivo, económico y laboral va a estar supeditado a su implantación en determinados espacios físicos.




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