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Tipos de mercancías peligrosas en el transporte por carretera

¿Qué tipos de mercancías peligrosas existen?

En el sector del transporte de mercancías y de la logística se gestionan y manipulan a diario un sinfín de cargas. No lo decimos únicamente porque el volumen de mercancía sea elevado, no. También trabajamos con materiales y sustancias que exigen un tratamiento mucho más delicado de lo normal, pues es la única manera de garantizar que se conserva en buen estado durante todo el proceso. Y sí, hablamos en plural, ya que existen varios tipos de mercancías peligrosas.

Estas cargas están reconocidas como tal por el Acuerdo Europeo sobre Transporte de Mercancías Peligrosas por Carretera (ADR), que entró en vigor ya en 1968. La seguridad vial incumbe a todos, por lo que la correcta gestión de estas mercancías es imprescindible. Es por eso que los vehículos que transportan tales materiales deben utilizar la señalización pertinente, que varía en función de la clase a la que pertenece la carga. Es habitual ver esas señales en los camiones, y, si eres un profesional del sector, seguro que las tienes más que estudiadas.

En caso de que necesites hacer un repaso, en Conde Fernández Hermanos te echamos una mano. Estos son todos los tipos de mercancías peligrosas que existen según el ADR y las señales que debes utilizar para ellas.

Las 9 clases de mercancías peligrosas

Tipos de mercancías peligrosas y su señalización

De acuerdo con la Unión Europea, existen 9 categorías generales de mercancías peligrosas, 13 en total si contamos las clasificaciones específicas. La definición de estos grupos depende no sólo del tipo de mercancía que se ponga en circulación, sino también del peligro qué puede suponer para los implicados. El medio de transporte en el que se coloquen no afecta a estas categorías.

Estas categorías son las siguientes:

Clase 1, materias y objetos peligrosos

En esta tipología se engloban todas aquellas materias que, por lo general, corren el riesgo de causar un incendio o una explosión. Más concretamente, el ADR incluye las materias explosivas, ya sean sólidas o líquidas; los objetos explosivos; y las materias pirotécnicas. También se entienden mercancías peligrosas de clase 1 aquellas fabricadas para producir un efecto similar al de una explosión o un fuego.

Estas cargas deben estar indicadas mediante una señal naranja con una cifra del 1.1 al 1.6, yendo de mayor a menor peligro, respectivamente. Reconocerás fácilmente las señales del 1.1 al 1.3, ya que incluyen un diseño de una detonación.

Clase 2, gases

Cuando hablamos de gases, no nos referimos a cualquier sustancia, sino que esta debe cumplir dos requisitos para validar su peligrosidad. A 50º C, ha de tener una presión superior a 3 bar. Si, al mismo tiempo, se encuentra en estado gaseoso a tan sólo 20º C con una presión, también se considera una mercancía de riesgo.

Para esta categoría, existen varias señalizaciones en función del peligro que presente el gas. Aquellos que son inflamables utilizan una señal roja con el símbolo de una llama y el número 2. Los gases no tóxicos y no inflamables emplean una señal verde, y los tóxicos o venenosos requieren una señal blanca con el símbolo de una calavera.

Clase 3, líquidos inflamables

Señalización para mercancías inflamables

Tal y como su nombre indica, estas cargas líquidas pueden arder por exposición a altas temperaturas. Lo que quizá no sepas es que aquí también se cuentan aquellas mercancías sólidas que, al fundirse a más de 60º C, también pueden suponer un riesgo durante la circulación. Ojo con la señal que se utiliza para esta clase, ya que es parecida a la que empleamos con los gases inflamables de la clase anterior. La única diferencia es el número, que en este caso pasa a ser el 3.

Clases 4, materias sólidas inflamables, autorreactivas y explosivas neutralizadas

Como comentamos antes, algunas categorías incluyen clasificaciones más específicas. Es así como en la número 4 nos encontramos con diferentes mercancías peligrosas. Las materias sólidas que puedan prender, las autorreactivas y aquellas cuyas propiedades explosivas hayan sido neutralizadas entran en esta tipología. También lo hacen las que pueden experimentar inflamación espontánea, así como aquellas que, al entrar en contacto con el agua, comienzan a desprender gases inflamables.

Cada una de estas cargas necesita su propia señalización. Los sólidos inflamables emplean una señal con franjas rojas y blancas, las materias que pueden sufrir inflamación espontánea usan una mitad roja, mitad blanca y las que se ven afectadas por el agua y la humedad emplean un letrero azul con el número 4. En los tres casos, un símbolo de una llama debe estar siempre presente.

Clases 5, materias comburentes y peróxidas orgánicas

En la quinta categoría se encuadran otras dos tipologías. Por un lado, tenemos las materias comburentes, aquellas que desprenden oxígeno y, por tanto, aumentan el riesgo de que otras sustancias u objetos entren en combustión, aunque en sí mismas no son combustibles. Por el otro, están las mercancías peróxidas orgánicas, que no son sólo comburentes, sino también combustibles e incluso inestables, lo cual hace imprescindible su transporte con un control constante de la temperatura.

Mientras que las materias únicamente comburentes emplean una señal del todo amarilla, las que además son combustibles e inestables son mitad rojo, mitad amarillo. En ambos casos, un símbolo de una llama debe estar presente, así como los números 5.1 y 5.2, respectivamente, para su correcta identificación.

Clases 6, materias tóxicas e infecciosas

Señalización para mercancías tóxicas

En esta clasificación se engloban tanto las materias tóxicas, que causan daño directo en la salud de los seres vivos, como las infecciosas, que pueden ocasionar enfermedades al contener agentes patógenos. Las señales que utilizan son muy sencillas, ambas blancas y con el número 6. Para las materias tóxicas es necesario usar el símbolo de una calavera, y para las infecciosas, el de las tres lunas superpuestas.

Clase 7, materias radiactivas

Esas mercancías emiten radiación o partículas que pueden provocar daño celular en personas y animales. La gravedad de este año depende de la mercancía en sí, y es por eso que se utilizan diferentes señales en función de su peligrosidad, desde el tipo I hasta el III. Las materias II y III usan una etiqueta blanca y amarilla, mientras que la I es sólo blanca. En todos los casos se emplea el símbolo tradicional del trébol para indicar actividad radiactiva.

Clase 8, materias corrosivas

Por corrosivas, nos referimos a aquellas materias que causan una reacción química dañina al entrar en contacto con otros cuerpos y superficies. Naturalmente, presentan un peligro muy elevado para el ser humano, por lo que su correcta señalización es imprescindible. Existe una única señalización para esta clase, mitad blanca y mitad negra con dos probetas vertiendo líquido como símbolo.

Clase 9, materias diversas

Se trata de una categoría paraguas, pues en ella se recogen todas aquellas mercancías no cumplen con los requisitos de las categorías anteriores, pero que igualmente, por sus características específicas, siguen presentando un alto grado de peligro. Todas utilizan la misma señal, con la mitad inferior blanca y la superior con franjas blancas y negras, además del número 9 como elemento identificativo.

Como siempre, la señalización es de uso obligatorio

Señalización para mercancías radiactivas

Ni falta hace decir que, dado el riesgo que supone las cargas peligrosas, su uso es de mandado cumplimiento por todos los profesionales del sector del transporte de mercancías por carretera. No importa en qué formato se utilicen, ya que valen tanto en placa como en pegatina. Lo que sí debemos tener en cuenta es su correcta colocación, ya que deben situarse tanto en la parte trasera del camión como en los costados. La ausencia de la debida etiqueta ADR conlleva sanción, así que conviene ser rigurosos en este aspecto.

Como siempre, existe una excepción a la regla al uso de estas señales. Más concretamente, puedes transportar mercancías peligrosas sin etiquetas ADR siempre y cuando sean cantidades pequeñas, lo cual pasa a conocerse como cantidad exceptuada. Aun así, esto no significa que no haga falta utilizar ninguna señal, y es que en este caso seguimos necesitando una específica que contiene el símbolo de una E roja, así como la información pertinente sobre la mercancía.

Conde Fernández Hermanos
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