Si vives y trabajas en Galicia, estarás más que acostumbrado al mal tiempo, con precipitaciones constantes y ráfagas de viento con muy poco respeto por nuestros paraguas. Con todo, el clima en los últimos meses ha sido especialmente intenso. Las borrascas y temporales continuos dificultan nuestra labor como operadores logísticos. Es por ello que nuestros transportistas deben adaptarse a las circunstancias y ejercer la máxima precaución, a fin de garantizar una conducción segura y unos envíos y recogidas tan eficaces como siempre.
Es importante tener en cuenta las características específicas de los camiones de transporte de mercancías por carretera. Debido a su gran volumen y a la carga que transportan, las recomendaciones dirigidas a conductores de turismo son insuficientes. Los camiones reaccionan de forma distinta a las condiciones meteorológicas adversas, así que las medidas que tomamos los profesionales del sector son muy estrictas.
Tampoco podemos olvidar que no somos el único sector de transporte afectado por el mal tiempo. De hecho, nuestra actividad como empresa de transporte por carretera influye en el transporte ferroviario, el aéreo e incluso el marítimo, y viceversa. Es por esto que, ante las incidencias ocasionadas por el clima en la red ferroviaria, muchas de sus mercancías han pasado a manos de transportistas por carretera, a fin de completar dichas entregas. Esto incrementa nuestro volumen de trabajo, sí, pero también hace que sea más importante cumplir con todas las medidas de seguridad precisas para no interrumpir la cadena logística.
Por eso, en Conde Fernández Hermanos compartimos con los transportistas del sector nuestras recomendaciones para que sus viajes en carretera transcurran de la forma más segura posible.

Aunque es necesario y obligatorio realizar revisiones y tareas de mantenimiento de manera periódica, es quizá más importante durante estas semanas, donde aspectos como el estado de los neumáticos del camión suponen la diferencia entre una conducción segura y un accidente. Además de las ruedas, el estado de los frenos y de las luces también ejercen una gran influencia sobre cómo nos desenvolvemos al volante durante el mal tiempo. Recuerda que, cuando la calzada está mojada, el tiempo y la distancia de frenado de un camión puede aumentar entre un 20 y un 40 %.
Aparte del estado del vehículo, también es importante consultar la previsión meteorológica y planificar la ruta de transporte en consecuencia. Hoy en día, los sistemas GPS ofrecen información completa y en tiempo real sobre el tiempo que hace y la densidad del tráfico, así como de las horas puntas y los cortes que se hayan producido a lo largo de la jornada. Si es posible, siempre es recomendable tomar rutas alternativas para evitar congestionar el tráfico, pero hay que tener en cuenta la situación en cada vía.
A causa de los temporales y borrascas, es habitual que ramas, troncos e incluso desprendimientos corten parcial o totalmente algunas carreteras, y estos son imprevistos que hay que tener en consideración a la hora de diseñar nuestro recorrido. En estos casos, además de la información que proporcione el GPS, también conviene consultar los avisos y notificaciones de la DGT.

Las fuertes precipitaciones y las ráfagas de viento aumentan la impredecibilidad en carretera. Bajo estas condiciones, un transportista no puede pecar de confiado, sino que debe ejercer la máxima cautela al volante. Esto es el mínimo indispensable incluso en el día más tranquilo y soleado, pero con borrascas y temporales debemos agudizar nuestros sentidos y evitar distracciones. Por supuesto, tenemos también que señalizar cualquier maniobra que hagamos. Todo aquello que ayude al resto de conductores a prever y entender nuestra conducción nos ayuda a reducir de manera significativa el riesgo de accidente.
Cierto es que no todo depende de nosotros, ya que el estado de la carretera también influye. No todas las vías se conservan en buenas condiciones, por lo que, en función de la cantidad de agua que haya llovido, es posible que se forman balsas que ocasionen instancias de aquaplaning. Es verdad que es más habitual que sean los turismos los que sufran esto, ya que el peso superior de un camión le proporciona un mejor agarre, impidiendo estos resbalamientos sobre ruedas. Con todo, los camiones no son inmunes al aquaplaning, y, cuando lo sufren, el peligro es mucho mayor, dado que es más complicado recuperar el control de un vehículo tan grande.
En casos así, lo correcto es levantar el pie del acelerador y evitar frenar en la medida de lo posible, manteniendo el volante recto hasta que el camión vuelve a agarrar el asfalto. Por supuesto, la velocidad es un factor clave en esta situación, y realmente en cualquiera en la que haya lluvia de por medio. Ante todo, ¡moderación con el pedal!

Aunque suene pesimista, la realidad es que el riesgo de sufrir un accidente al volante nunca desaparece por completo. Menos aún para un transportista, que realiza trayectos largos. Por tanto, no basta sólo con saber cómo prevenir, sino que también debemos estar preparados para reaccionar de manera correcta y segura a cualquier imprevisto o emergencia que ocurra durante la ruta. Es el caso, por ejemplo, de la reciente baliza V16, de uso obligatorio incluso para conductores de camión.
Al ser una medida implementada hace poco, es posible que algún trabajador siga recurriendo a los triángulos para señalizar un accidente o avería. La colocación de los triángulos supone un riesgo para la persona, por lo que el uso de las balizas es mucho más recomendable, ya que no es necesario bajarse del vehículo para colocarla. En el caso de los camiones, la baliza V16 debe colocarse en el lateral de la puerta, empleando el adaptador pertinente. Si, aún así, es necesario bajarnos del camión, recuerda que los chalecos reflectantes siguen siendo obligatorios.
Del mismo modo, también debemos estar preparados para la conducción con nieve. Para un operador logístico como el nuestro, que realiza envíos a destinos nacionales e internacionales, es habitual encontrarse con todo tipo de situaciones meteorológicas. Si conducir con lluvia ya conlleva sus riesgos, hacerlo con nieve y hielo es todavía más peligroso por el poco agarre de los neumáticos sobre el asfalto. Por eso, es importante que todos los camiones de la flota cuenten con sus cadenas. Idealmente, si vamos a iniciar una ruta en la que sabemos que habrá hielo o nieve, entonces el camión debería estar equipado con unos neumáticos de invierno para mayor seguridad.

La lluvia, las nevadas y las heladas, así como las fuertes ráfagas de viento, no afectan sólo al estado del entramado viario ni de los vehículos, sino también a nuestra salud mental. El mal tiempo aumenta nuestro estrés, e incluso puede producir falta de energía y cansancio. Esto tiene una explicación científica, y es que, debido a la falta de luz natural, las personas experimentamos cambios en nuestros niveles de serotonina y melatonina. Para un transportista y cualquier otro conductor, esto tiene un impacto directo en su conducción, a veces ocasionando una falta de concentración e irritabilidad que pueden ser fatales en carretera.
Teniendo en cuenta que llevamos ya varias semanas seguidas con mal tiempo, probablemente hayas notado estos cambios en ti. Bajo estas circunstancias, sólo nos queda hacer un pequeño esfuerzo cuando estemos al volante, manteniendo la calma ante cualquier imprevisto. Del mismo modo, asegúrate de descansar lo mejor posible y realizar las paradas necesarias durante la ruta.
Como no podemos obligar al sol a que salga de nuevo, vamos a tener que ser pacientes mientras las lluvias nos duren. Pero, como operadores logísticos, en Conde estamos más que acostumbrados a entregar nuestras mercancías donde haga falta, llueve, truene o relampaguee. En situaciones como esta, donde los temporales y borrascas afectan a otros sectores de transporte, nuestros servicios son más fundamentales que nunca, y nosotros garantizamos entregas exitosas y con la mayor agilidad posible.




Desarrollamos nuestra actividad en el sector del transporte de mercancías por carretera, abarcando rutas nacionales e internacionales y aportando a nuestros clientes soluciones logísticas de almacenaje y distribución.

