El verano es una de las estaciones más complejas del año para el transporte de mercancías por carretera. Muchos otros sectores con los que trabajamos tienen aquí su temporada alta, lo cual hace nuestros servicios más necesarios que nunca. Sin embargo, el auge del turismo, el aumento del tráfico y las elevadas temperaturas nos obligan a los operadores logísticos a extremar las precauciones para garantizar la seguridad de las mercancías de nuestros clientes y, sobre todo, el bienestar de nuestros transportistas.
Si bien la lluvia y las nevadas suponen todo un problema durante el transporte de mercancías por carretera, el llamado buen tiempo también tiene su peligro. De hecho, el calor intenso supone un alto riesgo para los vehículos industriales y para los profesionales que pasan muchas horas al volante. Por tanto, una correcta planificación de las rutas, un mantenimiento preventivo de la flota y unos hábitos adecuados durante la conducción son fundamentales para minimizar riesgos.
En Conde Fernández Hermanos somos conscientes de este problema, y por tanto siempre extremamos las precauciones durante estos meses de verano. Para todo transportista que se precie, estos son nuestros consejos.

Dado el variado clima que tenemos en la Península Ibérica, hacer un seguimiento de las temperaturas en cada parada de tu ruta es imprescindible. Cuando las temperaturas superan los 35 °C, el funcionamiento de los componentes del vehículo puede verse afectado. La presión sobre el motor y los sistemas de refrigeración es mayor, y los neumáticos alcanzan temperaturas muchísimo más altas debido al contacto continuo con un asfalto. Es importante tener en cuenta que el asfalto es una superficie con una capacidad increíble para absorber el calor. Por supuesto, esto no nos beneficia en absoluto, y es que, en determinados tramos, la temperatura acumulada puede superar los 60 °C.
Por este motivo, durante el verano es sumamente importante hacer hincapié en el mantenimiento preventivo de la flota. Comprobar aspectos como el sistema de refrigeración, el anticongelante, el estado de los frenos y la presión de los neumáticos antes de iniciar cada ruta puede suponer la diferencia entre una avería o una entrega sin imprevistos. Ni falta hace decir que sufrir un fallo de cualquier tipo en carretera tiene unas consecuencias desastrosas a nivel económico, tanto para nosotros como operadores como para nuestros clientes, cuyas mercancías no llegan a tiempo a sus destinos.

Aunque el camión es un elemento clave en el sector del transporte, nunca lo es más que la persona que lo conduce. Los transportistas pasan muchas horas dentro de la cabina y, aunque los vehículos actuales incorporan sistemas de climatización cada vez más eficientes, eso no libra a nuestros profesionales de exponerse continuamente al sol y a las altas temperaturas. El calor intenso puede provocar fatiga, pérdida de concentración e incluso golpes de calor, por lo que es importantísimo extremar las precauciones tanto al volante como durante los descansos.
Quizá el consejo de beber agua con frecuencia resulte simplón, pero la realidad es que mantenerse hidratado es la mejor forma de combatir la fatiga por calor cuando estamos conduciendo. Además, es recomendable no esperar a tener sed para beber, ya que, cuando surge esta sensación, significa que nuestro organismo ya ha comenzado a deshidratarse. Otro aspecto que suele pasar desapercibido es la exposición solar. Aunque la luna del camión filtra parte de la radiación ultravioleta, los cristales laterales siguen permitiendo el paso de una gran cantidad de rayos UVA. Especialmente en trayectos largos, utilizar protección solar te ayudará a proteger la piel en todo momento.
Asimismo, cada vez que realices un descanso, asegúrate de ventilar la cabina antes de retomar la marcha. Durante una parada, la temperatura interior puede aumentar rápidamente en apenas minutos.

La planificación de la ruta siempre debe estar adaptada a las condiciones del día para garantizar un transporte de mercancías correcto y seguro, y en verano no es diferente. Por una parte, las vacaciones y el turismo influye mucho en el tráfico de estos meses, con las operaciones salida y retorno siendo fechas a tener en cuenta durante la organización de la ruta. Para evitar atascos que puedan afectar a la puntualidad de la entrega, es imprescindible contar con sistemas GPS actualizados, ya que permiten detectar retenciones en tiempo real y así adaptar la ruta a tiempo.
Pero más importante todavía es planear el trayecto en función de las temperaturas del día. Las horas centrales suelen concentrar el mayor riesgo térmico, así que es recomendable organizar las labores de carga y descarga en torno a ellas, además del propio desarrollo de la ruta. En el caso de los transportistas, lo ideal es realizar el recorrido lo más próximo posible a las primeras horas de la mañana o al final de la tarde. De esta forma, reducimos la exposición al sol y a las altas temperaturas y evitamos los riesgos que supone durante la circulación.
Otro factor a tener en cuenta durante el verano es que el perfil de los conductores y sus vehículos es más variado de lo habitual. Es decir, en estos meses podemos encontrarnos con turismos y motos normales, pero también con más caravanas, ciclistas y, sobre todo, conductores de fuera que no están familiarizados con las carreteras de la zona. Esta mayor diversidad de conductores nos obliga a ser más precavidos de lo normal y prestar suma atención a todo lo que ocurre en carretera a fin de evitar accidentes.

Recorrer más kilómetros en el menor tiempo posible no quiere decir que la ruta sea más eficiente. En realidad, no realizar los descansos cada 4 horas y media (obligatorios por ley) aumenta el riesgo de accidente. Por el contrario, un conductor descansado toma mejores decisiones cuando está al volante, está mucho más concentrado y reacciona con mayor agilidad ante cualquier imprevisto. Es imprescindible, por tanto, hacer estas paradas en cada ruta y aprovecharlas para beber, comer y refrescarse antes de retomar el trayecto.
Las altas temperaturas forman parte del verano, y se estima que la media siga en aumento en los próximos años. Esto hace más importante que nunca la prevención y el cuidado tanto del camión y la mercancía como del transportista durante estos meses. Revisar el estado del vehículo, organizar correctamente las rutas, adaptarse a las condiciones del tráfico y del clima y, sobre todo, cuidar el bienestar del conductor son aspectos que marcan la diferencia en esta estación.
En Conde Fernández Hermanos entendemos que una ruta eficiente y una ruta segura tienen que ser el mismo recorrido. Por eso siempre hemos hecho hincapié en una planificación logística responsable y sostenible, acorde a lo que el sector, nuestros clientes y nuestros trabajadores necesitan.




Desarrollamos nuestra actividad en el sector del transporte de mercancías por carretera, abarcando rutas nacionales e internacionales y aportando a nuestros clientes soluciones logísticas de almacenaje y distribución.

